Sinbragueros y a lo loco ♥

miércoles, 28 de marzo de 2012

Convirtámonos en polvo de estrella.

Hubo muchos errores que cometer, muchas locuras que, una tras otra, dejaban su pequeña secuela sin apenas darnos cuenta. Eran aquellos besos sin apenas conocimiento los que me dejaban al borde de la exasperación. Pero muchas cosas cambiaron tras aquel fatídico día. Creíamos que escapar del destino significaba morir de placer, y nos equivocamos con cada noche que pasábamos pegados el uno al otro. Nos hicimos daño; mucho daño, tal vez incluso demasiado. Y las palabras ya no suenan igual de tu boca. Los sentimientos flotan, como pequeñas motas de polvo, pero sin atreverse a posarse en nada ni nadie, por si causan el mismo escozor que el que sentía en mi entrepierna cada vez que te alejabas. Calle arriba, como cada noche. Calle abajo, cada madrugada. Y a mi se me hacía la boca agua al verte caminar. Ojalá lo volvieras a hacer algún día frente a mi ventana. Nada de viejos recuerdos. Partamos de un futuro posible, de un azul zafiro, de un rojo pasión, de un beso de éxtasis profundo. 
Partamos de un amor que signifique más de lo que podríamos contar.


Pero no rompamos más pedazos de nada, por favor.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Hilos y verdades, que un día fueron parte de nuestras vidas.

Resurgió de las cenizas, como si nunca se hubiera ido. Dean tenía ese poder, que inexplicablemente siempre me sacaba de quicio. Cada vez que me miraba desde el fondo de la habitación de hotel, sentía que mi cuerpo se tensaba, evitando salir corriendo hacia el lugar más alejado posible. Reconozco que aquellos días de verano más de una vez tuve la sensación de vivir evitando a cada segundo el pánico de verle aparecer. Sí, pendiente día y noche de que estuviera a más de un kilómetro. De que su olor no me embriagara demasiado. De no ver esos ojos que en su día significaron un mundo. Maldito tú. Desaparece.


La noria en la que una vez atamos un hilo que jamás nos separaría. A veces me odio por ello, y otras rezo para tú no lo hayas roto ya.

sábado, 17 de marzo de 2012

Everybody hurts.

Golpe tras golpe, su pequeño cuerpo se encogía. Caída tras caída, lloraba y se volvía levantar. Nunca fue una niña prodigio, ni afortunada. Pero era feliz con una mirada más cálida de lo habitual, con alguien que le diese conversación, con quien fuera capaz de sacar a la luz un mínimo amago de sonrisa en su dulce cara. Ojos vivaces y mente despierta, buscaba una razón para tener esperanza. Y pasó. Pasó que se perdió entre las calles vacías, entre los muros de piedra y madera, entre la tierra y el mar. El ocaso quiso dar paso al anochecer, y algo más oscuro que el miedo cegó lo poco que quedaba de ella en aquel pedazo deshecho de corazón. Se agitaba por encontrar una verdad olvidada, un resto, por pequeño que fuera, de quién fue y que había escapado de la crueldad del destino. Tal vez algún día saliera de esa cárcel en la que inexplicablemente había acabado, o tal vez se consumiera como el cigarrillo de las ocho. Esperando el tren que le devolviese la libertad de ser alguien, de sentir, de querer.


El mayor placer en la vida 
es hacer lo que la gente te dice que no eres capaz de hacer.  


sábado, 10 de marzo de 2012

Jeanette encontró su secreto.

Jeanette era la chica más sencilla del universo, pero en su interior ocultaba un complejo mundo. Entre sus manos escondía un secreto, un don. Era la chica de la poesía nocturna, esa que solo pensaba en el suspiro de la lluvia, en el vapor del chocolate caliente, en la brisa del mar. Dentro de su cabeza, los pensamientos revoloteaban como mariposas, a su libre albedrío, posándose en cualquier lugar, y cambiando el aspecto de las cosas a su antojo. Se sentía capaz de todo, según el día. Y amaba al chico de los ojos azules por encima de todo, estuviese donde estuviese.



Que casualidad, diría ella. Pero así es él, se llama destino.

jueves, 8 de marzo de 2012

Haciendo lo imposible por pensar en algo bonito.

Éramos como dos desconocidos que se conocen muy bien. Y entonces, llegó el invierno y su incansable música de fondo, con la que cada noche dormías abrazado a la almohada. Hubiera deseado que aquellos enormes abrazos, interminables y certeros ocuparan mis sueños, pero tenías cosas más importantes de las que ocuparte. Te fuiste, hace tiempo que pensabas dejar de lado tu vida y lo que eso significaba. Un peso pesado que ya no es lo mismo de antes. Y yo te echo de menos, pero es posible que ir a buscarte sea la última de mis opciones. Hasta entonces, me quedaré escribiendo algo que nadie va a leer, porque, ¿a quién le importa lo que lleve dentro?


Me gusta ver que no es otro cualquiera.



martes, 6 de marzo de 2012

No soy tan buena como las demás, pero eso no significa que tenga que rendirme.

Busqué tanto tiempo en los restos de melancolía que se escondían en los fondos de mi armario, que cuando encontré un resquicio de presente me asusté de veras. Quizá la idea de ver unos ojos azules cada mañana y una sonrisa perfecta, no era precisamente lo que pretendía encontrar entre la ropa del día anterior. Pero me tiré de cabeza.
A lo mejor me he equivocado.
A lo mejor es mi primer acierto en años.
A lo mejor esto no es un fracaso de nuevo.
A lo mejor sólo me gusta sentir que tengo algo en lo que creer.
Pero es que le quiero, creo sé que le quiero.


Solo te quería para un rato. De esos que duran una eternidad 





jueves, 1 de marzo de 2012

Dime que soy un pájaro.

Hacía tiempo que no sentía algo tan perfecto, esa sonrisa acompañada con un buen café, un paseo al lado del río, mojándonos las ideas. Cuanto echaba de menos besar unos labios como los suyos, verle dormir, como un angelito. Abrazarle y sentir como su corazón se acelera en cuento le rozo, los mordiscos a media tarde, las miradas profundas. "No lo diré más, lo prometo" Y me encanta decir, que nunca cumplo las promesas. Es una ventaja, ¿no?


Algunas cosas deberían haber cambiado, pero me alegro de que no lo hayan hecho todavía.