Sinbragueros y a lo loco ♥

martes, 10 de octubre de 2017

Lost without (my)self

¿Me he perdido?
Quizás es hora de encontrarse,
de ahuyentar los miedos que se propagan por mi espina dorsal.
Quizás es momento de despojarse del desazón por las cosas mal hechas,
de disipar las dudas que acrecientan la locura,
aunque pueda ser peligroso poner en jaque los últimos resquicios de recuerdos.
Quizás deba quemar el pasado,
extraviar las fotos y enviar tu olor de vuelta.
Puede que haya marcado en negro un día especial,
que haya consentido que las cosas se volviesen en mi contra,
pero la vida no está hecha a medida y he de recuperar la consciencia.

¿Se puede ser fausto e infausto al mismo tiempo?


jueves, 11 de mayo de 2017

Tormenta

Te voy a ser sincera. Cuando estoy jodida, tiendo a colocarme mi coraza entre la cabeza y el pecho, y a veces se me olvida hasta que la llevo puesta. No lo hago para que no me vean llorar, lo hago por miedo a seguir recibiendo golpes, uno detrás de otro. Tampoco nunca he sido buena para expresar mis sentimientos a desconocidos, a veces incluso tampoco a quien no lo es tanto. Ocupo mi lugar tras la trinchera y simplemente espero a que acabe la tormenta intentando sólo mantenerme a flote y no ahogarme en un vaso medio lleno. No es efectivo en absoluto, pero me ayuda a ignorar el mundo
alguna que otra vez.
Cuando no ayuda sólo lloro por dentro, y hoy me he sentido así. Porque a veces duelen más los golpes sobre la superficie, que poco a poco van cavando un agujero -uno de los que duelen- que los golpes que esperas, de los que caen justo en el esternón.
Y por eso siento ser fría y distante. Siento no hacer siempre lo correcto. Siento creer en las personas y ser muy ilusa. Siento tantas cosas que me cuesta confiar en nada ni en nadie, y la sensación de caída libre se incrementa cuando soy una letra de la ecuación. No me fío de mí y por eso tengo más miedo aún.
Pero no quiero alguien que me consuele en la cama cuando no encuentro las palabras, ni alguien que me diga que todo va a estar bien.
Quiero ser yo quien me lo diga, quiero confiar en mí y desarmarme, aunque me cueste cien mil lágrimas y cien mil cicatrices.

"Las casualidades son las cicatrices del destino. No hay casualidades, somos títeres de nuestra inconsciencia."