Sinbragueros y a lo loco ♥

lunes, 27 de febrero de 2012

Hay tres maneras de hacer las cosas: la correcta, la incorrecta y la mía.

Ella odiaba morderse las uñas, el café tibio, la mantequilla de cacahuete por las mañanas, las mil calorías de todos las bolsas y guarrerías que le estaba prohibido comer, las montañas a las cuales había que subir, las miradas de reojo, los platos sucios sobre la mesa. El pelo grasiento, el color verde, la gente guapa, el ego, el sudor. Odiaba tantas cosas, que después de ver todo aquello en su pequeña libreta rosa, dudó por unos instantes que la vida tuviese cosas buenas... Pero amaba a aquel chico de ojos azules, sus sonrisas, los besos ajenos, los sueños, el color rojo, los pantalones cortos, el olor a nenuco y a bebé, las horas muertas, el sol de primavera, la gente que se abrazaba, las madrugadas entre sábanas ajenas, los recuerdos bonitos, viajar, dormir, vivir.


No, no es justo decir que las cosas malas ganan a las bonitas; porque es cierto que una sin la otra, no saben vivir.


Hay tantas cosas por las que sonreír...

lunes, 13 de febrero de 2012

Me llaman Otoño desde que sólo pienso en ti.

Dime cuantas veces me has mirado a los ojos y no has visto más que sueños incompletos y locuras incomprendidas. Dime si he acertado en que la lluvia iba a inundarme otra noche más; una de cientas. No quise arriesgar un día, ni otro, ni otro más por miedo a que el mundo me aplastara con su fuerza y me dejara exhausta bajo el frío suelo de mármol. Un suelo que se asemeja a tus ojos azules, que me escrutan desde el otro lado y se imaginan cómo sería una vida sin mi. Y al final no he hecho más que perder, ya no funciona nuestro tácito "si no arriesgas no ganas", porque aún no he ganado ni una sonrisa.

Haciendo balance positivo de todas las situaciones incómodas y tardes sin final, me quedo con tu roce al pasar, y tus manos blancas rodeando mi cintura. Pero no quiero tener que infringir las normas y enamorarme de ti otra vez, porque los errores ya los cometimos, y yo jamás repito.







domingo, 12 de febrero de 2012

El silencio es el grito mas fuerte.

- Vamos a vivir -dijiste, mirándome con aquellos ojos brillantes.
- ¿Acaso no lo hacemos ya? -murmuré entre las sábanas.
Me tendiste tu mano y entendí que mi mundo comenzaba donde se acababa el tuyo, que no podía evitar sonreír cada vez que decías alguna estupidez, ni si quiera cuando pretendías ser serio. Entendí que el cielo no es el cielo hasta que no hay alguien a quien deseas ver desde hace tiempo, que no hay hogar si no hay alguien esperando allí, que no hay vida sin un "te quiero" entre líneas. Que no hay nada sin un corazón latiendo.



Me hiciste recordar cosas que jamás esperaría que me hicieran feliz, pero allí estabas tú, con tu sonrisa de medio lado y tus ojos de pájaro carroñero, y una verdad a medio camino entre el silencio y la risa.

jueves, 9 de febrero de 2012

Dicen que queda cordura, pero yo no la encuentro.

Hice amago de preguntarte algo, tal vez el por qué de tu cara sarcástica cuando paso por tu lado, pero me pareces tan sumamente ridículo que no voy a desperdiciar un segundo; ni una gota de saliva haciéndote ver que las cosas no son como dices que son. Quizá hoy sólo busque la manera de deshacerme de algo que no me pertenece, algo que debía haber olvidado hace ya algún tiempo. Pero los hechos me superan en número y peso, y ¿qué iba yo a hacer con tanto vacío en mi cabeza?


Desapareció un te quiero y volvió la sensación de asco.

viernes, 3 de febrero de 2012

Madrugadas con olor a ti.

Recuerdo aquella tarde como si fuera la única de toda mi vida; como con dos palabras me hiciste creer que todo se rompería en mil pedazos. Y no hablo de un te quiero, no hablo de amor, ni de sonrisas. Porque, no necesito creer en algo tan frágil como esto, prefiero infiltrarme en tus sueños, donde estoy segura que no me encontrarás.


Algún día recopilaré todo lo que pasamos juntos y diré: "te quise"