Sinbragueros y a lo loco ♥

sábado, 28 de enero de 2012

Mar y distancia.

Hice todo lo posible por no soñar con él. A lo mejor descubría que le espiaba en mi imaginación, y entonces me moriría de vergüenza; pero tras la tila que me tomé, el sueño vino rápido, y su mirada de ojos castaños no tardó demasiado en aparecer en escena. Era extraño como sin apenas conocerlos, estando a tantos kilómetros de distancia, podía quererle tanto. Como, si pensaba en él, creía atisbar un pequeño rayo de sol, y con él un no muy lejano futuro. Quizá por esa misma razón, cuando supe que iba a haber mar de por medio, tuve miedo de perder la última oportunidad de sentir que podía cambiar el mundo de un soplido.
Pero la esperanza es lo último que se pierde, y yo no estoy dispuesta a pasarlo por alto.

Dejemos que el destino sea quien se encargue de esto.


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