Sinbragueros y a lo loco ♥

domingo, 20 de octubre de 2013

A moment changes everything.

No escribo porque ya no sé qué decir. Ni qué hacer. Mi vida gira siempre en torno a sus ojos, y nunca tiene que ver con algo bueno. ¿Por qué siempre luchar por los casos perdidos, o por las fronteras inalcanzables? ¿Por qué el destino siempre tiene que poner una piedra delante?
A veces me pregunto si tanto mal he tenido que causar para no conseguir nunca lo que quiero, o lo que necesito. Si he llorado siempre en vano y me he dicho mil veces "tú puedes" para nada. Si luchar no es mi fuerte, que alguien me diga por qué camino debo seguir. Porque a veces me pierdo buscando un sentimiento que no existe. Que nunca sobrepaso los límites por si regresa. Que pienso en su boca y se me forma un nudo en el estómago. No sé como sobrevivo a esta noria de sentimientos, porque muchos días necesito creer que no se conforma con decir las palabras exactas, y que sólo desea tenerme en su brazos. Pero siempre vuelvo al mismo punto. A la desconfianza, al fracaso, al "no sé si será, si seremos". Pero esta vez, ya no tengo miedo de enfrentarme a eso que me quema dentro. No sé por qué, pero quiero apagarlo, y a la vez encenderlo de nuevo. Quiero no tener que pensar otra vez, y sólo quedarme con lo bueno.




Ahora ya no pido deseos, ni sueño despierta, porque tal vez así la realidad me sorprenda y sea tan buena como debería ser. A su lado.

miércoles, 2 de octubre de 2013

De noche y de espaldas.

Me inspiré en la lluvia, porque era lo que más me recordaba a ti. El murmullo de las gotas estrellándose contra el cristal, como yo lo hacía contra tus mil muros. Con tu ignorancia y tu insuficiencia. Nunca te oí decir que las cosas irían bien. No eras como los demás, ni mucho menos; tampoco yo quise que lo fueras. Pero pedía algo de calor a gritos, tumbarme en tu pecho y no escuchar reproches; porque pensar que tenías corazón no era más que uno de mis mil errores. Aunque para tí, esa cifra fuera bastante baja. Porque a tus ojos los errores salían de los rincones más oscuros. Y no había noche que pegada a ti en la cama, no sintiera el frío pegado a mi piel en vez de tu aliento.


"Que yo sólo buscaba escalar tu espalda cada amanecer y acabar el día en el mismo lugar que lo empezamos."