Sinbragueros y a lo loco ♥

domingo, 23 de junio de 2013

Amantes de lo ajeno.

Me apetece reírme del mundo. He reunido las fuerzas suficientes para no dejar la hoja en blanco, para superar todo lo que en su momento me hizo caer y derramar lágrimas sin sentido. O con ello. Nunca se sabe. He vaciado mi cabeza, todo en el mismo barco, e intento no volver a la deriva. Con suerte llegaré algún día a puerto fijo. Y saldré de la jaula, volaré y me comeré al león. Me comeré el mundo, de noche y de día, atrapando corazones. Y si te fijas bien, seguro que atisbas algo distinto. Lo llevo guardado bajo llave, y se apropia de mi como un veneno. Uno de esos sanos que te hacen revolverte de felicidad. Que falta amor, pero para mi es más que suficiente.
Y es que la vida me sonríe.
Y yo me estiro en la cama, cuando el sol me come las piernas y se lleva la palidez que me dejó tu marcha.
Y sí. Me gusta sentir que aún puedo reírme como Dios manda.




Y lo que venga, que llame a la puerta y entre.



domingo, 9 de junio de 2013

Sudando la tristeza.

Lo siento, pero he desistido. He dejado de creer en las oportunidades, en las personas, en mi misma. Qué más da lo que digan. Qué más da si la esperanza es lo último que se pierde, yo la abandoné cuando desapareció el último resquicio de tu sonrisa. Y ahora, después de tantos días sin un guiño cariñoso, sin un abrazo de esos que enternecen hasta al más duro y borde, ningún beso con sabor a nada, no puedo pensar más que en las cosas que dejamos incompletas, en ese punto y seguido que tiembla ante la palabra fin. He perdido la hora, lo concreto, tu mirada y algo más que no recuerdo.



Quiero pensar que algún día dejaré de recordarte a cada paso que de.

viernes, 7 de junio de 2013

Pensar en lo impensable.

Ves a la gente con sus rasguños, pasando frente a ti. Tengo la impresión de ver hilos entre unos y otros. Como si nada les separase de encontrarse algún día. Pegados por un algo transparente que ni siquiera yo entiendo. A veces pienso que todo lo que me lleva a pensar y a escribirlo termina siendo un drama. Irónico todo. Que lo único por lo que me preocupo es por no abrir la boca por si acaso, por si sale la voz gritona a la luz. La que me incita a volverme loca. A lo bipolar. A perderme cuando no debería.
Me duele pensar que las cosas que se esconden más tarde dolerán a los demás, pero cuando es así, es mejor dejarse llevar y dejar de pelear por lo inevitable. Todo pasará, y entonces habrá sido el pensamiento más estúpido que me hubiera rondado la cabeza en mucho. 
Y así es como va mi vida. Sin rumbo y sin sentido. 


No dejes de hacerte un hueco en mi cabeza, y de soñar por mí.