Sinbragueros y a lo loco ♥

lunes, 29 de abril de 2013

Superviviente.

Ayer pensé en ti. Como el resto del tiempo. Creo que el hecho de que no salgas de mi cabeza ni cuando duermo tiene un significado especial. Pero no me llames loca si te acoso con la mirada, es sólo que no puedo vivir sin pensarte. Ojalá volviéramos a ser nosotros. Imagino que las ilusiones terminan por desaparecer algún día. Porque lo hice tan mal que apenas recuerdo algo bueno después de aquello. Uno tras otro, intentos de historias frustradas para recordarme que no había podido sacarte de ahí en todo aquel tiempo. Confundo tiempos, confundo unas cosas con otras. Pero a ti no. Nunca. Besar otros labios, e imaginarte haciendo lo mismo. Me daban ganas de correr en sentido contrario. De llorar bajo la manta hasta quedar exhausta. Quizás mañana me obligue a cerrar la boca y a no dejarme llevar. Pero sé que voy a olvidarme de quién soy en cuanto te vea llegar de frente. Como siempre.


Nos hemos perdido, y yo no me encuentro.

domingo, 28 de abril de 2013

Juego a ser olvido.

No hay nada peor que saber que está a las puertas, paseándose por tu cabeza como si ya no hubiera mundo. Y vuelve, como un maldito bumerán, y te persigue. Joder, que más quisiera yo que haberte olvidado cuando tuve oportunidad. Pero es bien sabido que el karma hace genial su trabajo. "Aprende de tus errores". Bonita frase. Ojalá todo fuera tan fácil como decirlo. Y quiero volver a ser quien era. A tenerle cerca y decirle que siempre le quise. Quise no tener miedo, quise aprender a querer como lo hice, quise aparentar que no me moría de celos. Que quise demasiado, y que me acojoné. Que fui un corazón lunático y que cenaba los restos de sus besos. No se imaginaría nunca lo que me costó avanzar cuando caí, y él no estaba allí para reírse de mis estupideces, ni para decirme quién era. Cada vez lo pienso más, y de lo único que me entran ganas es de irme lejos, refrescar esa cosa que me late en la cabeza y que me tiene a trescientas revoluciones por minuto como poco. Que piensen que son los grados lo que falla en la ecuación. Que el azar me vuelva loca, aunque tire la moneda y siempre diga lo que quiero oír. Que no se llama azar, se llama suerte. Y al otro lado, hace tic-tac, y quiero quitarme la maldita opresión del estómago. Déjame volver a gritar desde un barranco, llorar con París a nuestros pies, querernos hasta desgastarnos, reírme para que no me beses y morirme por tu boca. Que ya no me acuerdo de como era pensar que éramos lo único.


Y por más cosas que intente poner encima, él siempre está ahí. Fuerte, fuerte.




viernes, 19 de abril de 2013

Scared of this feelings.

Duele decir las cosas como son, pero más aún lo hace el saber que podrías haber(las) cambiado. Un poco más de lo normal. Las cosas que se pasan por la cabeza, que te llevan a hacer locuras, a recordar, a querer, a sonreír. Odio forzar un sonrisa con personas que no enseñan su verdadera cara. Aunque no seamos hipócritas, ni uno mismo lo hace a veces. Que es difícil decir, "hasta aquí llegan los recuerdos". Pero más difícil aún es cerrarles el paso cuando ves que las cosas que creías que iban a cambiar el futuro, no han hecho más que empeorarlo. Que miedo. Que todo. Porque, ¿en qué mundo un clavo saca a otro clavo?