Sinbragueros y a lo loco ♥

miércoles, 26 de octubre de 2011

Amor a quemarropa.

Fue una noche nevada, en la que buscaba una razón de ser bajo mi cama, cuando sin querer encontré una foto rota entre el polvo. Soplé sobre ella para averiguar el momento exacto de captura.
Mis pupilas se dilataron, conviertiéndose así en dos agujeros negros.
Arrugué el ceño, algo que me desesperaba por completo, pero totalmente involuntario.
No supe que hacer con aquello; estaba confundida, recuperando viejos recuerdos de un cajón sin fondo donde creí que olvidaría todo lo posible y más.
Y allí estábamos, dos sonrisas enormes, felices como nunca y rodeados por un aura mágica que posaba sobre nosotros un encanto artificial.
Y cuanto daño nos habíamos hecho; olvidando, recordando, rescatando del olvido y volviendo al comienzo, sin murmurar un te quiero sincero entre líneas, que al menos sirviera para no herirnos del todo. Cuantas camas vacías habíamos dejado a nuestro paso, sin saber que nuestros caminos volverían a ser uno solo en algún momento. No hubo manera de persuadir al destino, que ya trazaba líneas imaginarias adelantándose a nuestras propias miradas. No pudimos hacer nada; volvimos a ser un nosotros sin alma. Éramos dos cuerpos movidos por los hilos, para (quiero pensar) darnos cuenta de que no nos movía el mismo interés. De que no éramos más que muñecos. Títeres sobre un escenario a medio montar, oscuro como la boca del lobo, y tenebroso como el futuro. Extraño, como nosotros mismos. Tal vez, incluso, fuera hasta real.
Pero cerré los ojos y dejé caer el papel de fotografía sobre el fuego, que ardió feliz, destrozando un pasado que no nos pertenecía.


Habíamos disparado nuestra última oportunidad de ser felices.

sábado, 22 de octubre de 2011

Se acabaron las películas de amor.

Rectificar es de sabios. Hacerlo es de imbéciles. 
La teoría estaba aprobada, pero a la hora de la verdad dejarse llevar es más fácil de lo que uno cree. Y cuando ya crees que es el fin; aún te queda más vida que salvar del fuego.


Y es que ya, me fumo el amor.



martes, 18 de octubre de 2011

Dime cuando.

Su moño castaño iba perdiendo mechones con cada paso que daba, así que de vez en cuando se llevaba la mano al pelo y se lo colocaba delicadamente. Cruzó la calle, dio la vuelta en la esquina de la tienda de chucherías, llena a esas horas de la tarde, y subió hasta su piso.
Jasmine solo era una veinteañera desordenada que no sabía dormir con la luz apagada. Tenía unas cuantas manías inconfesables, un par de fotos que le recordaban tiempos pasados y un bote de chocolate espeso con el que conseguía olvidarse de que el tiempo era más veloz que ella. Se limitaba a la rutina; al día a día.
Pero en uno de esos días de rutina, algo le ofreció la oportunidad de cambiar su mundo de un suspiro.
Llamémosle X.


Una vez más, segundo a segundo, recuperaba todo aquello que había perdido.

Un hielo en el mar.

Añadía que ereas mi peor error entre frase y frase, por lo que nunca dejé de hacerte referencia. Ni siquiera cuando en sueños decía que no significabas nada para mí. Un constante "runrun" en mi cabeza que impedía al olvido llevarte a un lugar seguro. Quizá fue por eso por lo que el fuego nos alcanzó tan rápido, prendiendo nuestros fríos corazones con una rapidez pasmante. Pero tras esto, no quise continuar con aquellos besos impregnados de deseo adolescente, de tardes de locura, y noches de placer. Porque sabía que habíamos cambiado y ya no volveríamos a ser aquellos inocentes personajes, que decían todo aquello que sentían, como si todo fuera un alegre historia de amor.






Gracias por hacerme comprender que si regalaran vidas nuevas por olvidarte,tú durarías lo que
 un hielo en el mar.

sábado, 15 de octubre de 2011

Sólo los verdaderamente apasionados pueden ser verdaderamente fríos.

- No hay nada que temer -encendí el primer cigarrillo, pues notaba que la ansiedad estaba empezando a hacerse cargo de mí- eres tú la que se come la cabeza día y noche buscando la solución, y ahora que lo tienes todo claro, ¿vas a perder tu oportunidad?
Negué con la cabeza, dejando escapar parte del humo de mi boca.
- Está claro que no; y tú misma lo has dicho -él era el único que me comprendía, para que engañarnos- Solo tienes que dejarte llevar. Oscar Wilde lo dijo antes que yo: "La única forma de vencer la tentación, es caer en ella" 
- Es muy fácil decirlo -el segundo cigarrillo de la noche, y seguía sintiendo la opresión típica del momento que me comprimía el pecho con cada segundo de pensamiento -pero a la hora de hacerlo, ¿serías tú capaz?
La habitación se quedó en silencio. La pregunta suspendida en el aire estaba cargada de tensión, y no entendía el por qué. El mutismo me asustó. ¿Había dicho algo que no debía?
Entonces fue cuando advertí que sus labios estaban más próximos de los míos de lo que jamás habían estado. 


Olvidó cómo era ser amigo, y se convirtió en amante.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Por todos esos momentos.

Hoy es uno de esos milagrosos días en los cuales creo que todo podría ser peor, me siento afortunada. Y tumbada en la cama no he dejado de pensar en aquellos días en los que no necesitaba de nadie para ser feliz, en los cuales una simple pelota se podía convertir en un misterioso mundo para las muñecas que ahora descansan en el fondo del baúl. En los cuales nuestra mayor preocupación era tan solo quién ganaba nuestras apuestas. Quien era capaz de aguantar más tiempo sin lavarse los dientes, quien conseguía saltar más alto. Y quién diría que podría tener a esa persona especial a mi lado durante catorce años. Nadie sería capaz de predecirlo, pero ahí está siempre. Con sus sonrisas, sus caras de patos, sus gilipolleces que nunca superan a las mías (vale, a ves si..), con sus calcetines de colores, sus enfados y su mal humor cuando su prima la visita. Y lo más importante de todo, que ella es la persona más especial de mi vida.


Gracias por todos esos momentos. Te quiero, hermana.

domingo, 9 de octubre de 2011

A veces hace falta valor

Una página en blanco y miles de pensamientos que intentan salir a base de golpes de mi desordenada cabeza. Un libro entre las manos, música para amainar a las fieras y un terrible dolor de pecho. Una desolada cama, en un lugar llamado imaginación, que se abre paso a trompicones por tu cara de idiota. Aunque, para sernos sinceros... ¿Qué sería yo sin tí?
Y aún diciendo que lo pasado, pasado es, no olvido el hecho de que el presente es tan inexacto como el futuro, y tan arrogante como lo anterior. No existe el punto medio; estamos atados al destino de pies y manos.
No he conseguido alargar el tiempo, ni retocerlo, ni siquiera hacerme con él; no he sido capaz de encontrar mi vocación; ni el amor. No he conseguido nada. Pero no dejes que me arrepienta.





Éramos jovenes, éramos arrogantes, éramos ridículos, éramos excesivos, éramos imprudentes, pero teniamos razón.

jueves, 6 de octubre de 2011

Tú, a 5 metros de mí.

Dame tiempo, espacio, límites entre lo posible y lo imaginario. Porque ya no sé que fue y qué es. Ni quién fui y quién soy. Ya no entiendo de razones, no tengo excusas, no tengo nada. Creí que volvería a levantarme, y sí es cierto que lo hice, pero las heridas no cicatrizan tal y como esperaba que ocurriese. 
Lo has hecho, una vez más. Y estoy harta de depender de ti.


sábado, 1 de octubre de 2011

Cortes que dejan cicatrices.

Cuando creía que las cosas se iban a tornar diferentes; que habías cambiado algo, que de verdad sentías eso que dices sentir; me doy cuenta que ser ingenua no es más que uno de mis grandes fallos. Y sin embargo, he querido creer en ti.Pero ahora, has demostrado con tu superioridad que no vales tanto como imaginaba, y que tu corazón alberga más recovecos que un laberinto. Es cierto, que nadie es capaz de no mentir al menos una vez en la vida, pero tú has agotado ya todos tus comodines. Y mi eterna paciencia.


Tienes la fórmula en tus manos, pero no has sabido ni sabrás como utilizarla.